| ¿AGUA, POR DIOS! |
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| Domingo, 22 de Noviembre de 2009 07:54 | |||
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¿Qué sequía! , la que soporta la provincia de Manabí, 400.000 ha de cultivos y pastizales en riesgo y más de 100.000 cabezas de ganado están en peligro. Hace pocas horas en el Chaco de Paraguay el panorama era desolador 5.000 reses muertas por la falta de agua, enseguida pensamos en nuestros agricultores y ganaderos y nos estremecíamos. Cuando todo hacía prever que la situación era insostenible, sin ningún liderazgo, sin ningún reclamo ciudadano, sólo con la esperanza que llueva y nada más, apareció el presidente Correa para firmar el Decreto Ejecutivo mediante el cual declaró el Estado de Excepción en la provincia de Manabí. ¿Qué sequía! El objetivo de esta decisión gubernamental es garantizar la capacitación, provisión, almacenamiento y distribución de agua para el consumo humano y uso agropecuario. Está claro, ...”para el consumo humano…”, que en nuestra zona es la gran deficiencia, no tenemos ni siquiera para cubrir las mínimas necesidades de los habitantes. Hace pocos días comentábamos en FB radio de la necesidad que las autoridades enfrenten el problema con decisiones que nos permitan superar o paliar el problema al corto y tal vez al mediano plazo. Los convidábamos a ver los ejemplos del país y aprovechar la coyuntura política que dicen tener nuestras autoridades municipales con el máximo poder en Carondelet. Nos referíamos a declarar la emergencia y tener los recursos suficientes para entregar una salida coherente a la crisis que vive el país por un verano prolongado y una falta de lluvias que no sólo nos tienen con sed, sino que también nos tienen a oscuras. Por suerte lo hizo el gobierno directamente para todo el territorio provincial de Manabí, la medida tiene vigencia de dos meses. Sin agua no se puede vivir, un estudio determinó que todo ser humano necesita de 1.218 litros de agua para poder subsistir diariamente, estamos seguros que en nuestra zona los habitantes viven con el 10% de esa cantidad. La gente reclama en los medios de comunicación, mientras las autoridades con desparpajo anuncian la solución, no sabemos para cuándo, pero la anuncian y la paciencia se termina, porque sin agua no hay vida y la vida se va como el agua entre los dedos. Mientras esperamos que funcione la nueva tubería, que la repotencialización de la Estancilla sea una realidad, que se terminen los estudios de Simbocal y se consigan los recursos necesarios para construir la nueva planta, con un poquito de sentido común y algo de información, aprovechen el Estado de Excepción, para entregar una solución inmediata que es posible al corto y tal vez al mediano plazo. Todo está inventado, sólo es cuestión de averiguar, conseguir los recursos no será un problema, eso sí, se necesita de un proyecto para que el gobierno de el aval y los recursos fluyan. La solución inclusive va a dar trabajo a muchos que hoy deambulan por las calles sin ilusión. Entonces, manos a la obra está muy fácil después de la decisión del presidente de la República Rafael Correa. Las autoridades deben dejar a un lado las acciones estériles, las reuniones inservibles, el protagonismo sin inventario de beneficio y dedicarse a darle una solución posible y rápida a este inconveniente que puede convertirse en insostenible por las características del clima en la actualidad. Sólo utilizando el sentido común, el menos común de los sentidos, lamentablemente en algunas autoridades, pero nunca es tarde para empezar.
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